Acrisure no publica una lista de precios fija. Lo que haces es pedir una cotización personalizada para tu vivienda, coche, inundación, salud, vida o negocio, y el precio refleja la aseguradora y la cobertura que elijas.
Acrisure no publica una lista de precios fija; en su lugar recibes un presupuesto de seguro personalizado según la cobertura que elijas y la compañía que la ofrece.
Así funciona ese modelo basado en presupuesto en sus principales líneas de cobertura.
Cobertura personal. Acrisure te conecta con presupuestos de seguros de hogar, auto, inundación, salud y vida. Su tecnología reúne opciones y precios competitivos de un amplio abanico de aseguradoras, a menudo con solo unos clics. Tu coste depende de la aseguradora y la póliza que elijas, no de una tarifa publicada. Es una buena noticia si te gusta comparar, y menos cómodo si quieres una cifra única por adelantado.
Cobertura para empresas. La oferta va desde pólizas a la medida de pequeñas y medianas compañías hasta programas de gran escala para organizaciones más grandes. Varios servicios acompañan al seguro en sí:
- Beneficios para empleados, salud colectiva, nóminas, PEO y apoyo en cumplimiento normativo
- Ciberseguridad y gestión de IT
- Gestión de riesgos
- Hipotecas
- Reaseguros y colocaciones mayoristas en Londres
Cada línea se presupuesta por separado. Una empresa de cinco personas que contrata una póliza básica y un gran empleador que monta un programa de beneficios no verán las mismas cifras, y es lógico. En ambos casos el punto de partida es solicitar un presupuesto, y la cifra que recibes se ajusta a la cobertura que realmente necesitas, no a un nivel que eliges en una tabla.
Por qué no hay tabla de precios. El precio de un seguro depende del riesgo cubierto y de la aseguradora que lo emite, así que una tarifa publicada resultaría engañosa. Acrisure se posiciona en conectarte con opciones personalizadas «al precio justo, en el momento justo»: el precio llega con el presupuesto, no antes.
Qué esperar del proceso. Empiezas solicitando un presupuesto para soluciones personales o de empresa. A partir de ahí comparas lo que recibes y eliges una póliza. Como nada viene empaquetado de antemano, el paso de comparación hace el trabajo que normalmente haría una página de precios.
Aquí no hay plan de suscripción ni prueba gratuita que valorar, porque compras cobertura y no software. Eso centra la atención en las condiciones de tu póliza: pregunta cómo puede cambiar tu prima en la renovación antes de firmar, para que no haya sorpresas el segundo año.